domingo, 20 de febrero de 2011

Lanús mereció más en Rosario, pero en el final se quedó con las manos vacias

Lanús perdió 2 a 1 ante Newell’s, en Rosario, por la segunda fecha del Clausura 2011. Claudio Bieler, al minuto del segundo tiempo, y Juan Manuel Cobellí, a tres del final, marcaron para los de Sensini. Diego Valeri, la figura de la cancha, había puesto el empate para Lanús, que terminó con diez por la expulsión de Santiago Hoyos.


Entre todas las verdades de Pedro Gruyo que escribe tácitamente el fútbol, la de los merecimientos merece un capítulo aparte. De poco sirve, entonces, analizar todo lo que pudo ser y no fue en favor del conjunto de Gabriel Schurrer en su excursión por Rosario.


Lanús empezó acurrucado el encuentro. Tímido y especulador, cedió el protagonismo y sólo atinó a resguardecerse del asedio local, que a puro centro empujó al Granate cerca de Caranta. Pero con los minutos, el mediocampo se asentó y ahí Valeri se hizo dueño de la pelota. Secundado por Ledesma y Pizarro, el triángulo del mediocampo pisó más fuerte, con Pelletieri recuperando la pelota y tocando rápido.


Y las oportunidades de gol llegaron. Primero Castillejos, que tras dejar desparramado a Fuentes, eligió picar la pelota ante la salida de Peratta, cuando Regueiro entraba sólo por el medio. El arquero adivinó la intención y le ahogó el gol a Lanús. A los 25, Pelletieri tuvo la más clara, con un golpe de cabeza, que dio en el palo derecho tras un corner de Valeri. Y unos minutos después, otra vez Castillejos ganó en el área, anticipó y su cabezazo se fue por sobre el travesaño. Merecía más el equipo de Schurrer. Newell’s sólo llegó con una volea de Sperduti, sobre el cierre de la primera parte, que Caranta tapó sobre su derecha.


En el complemento, Newell´s sacó un premio excesivo desde el comienzo. Al minuto, Estigarribia- tras un mal despeje de Hoyos- le bajó la pelota a Bieler y el ex Racing metió un bombazo de media vuelta para poner el 1 a 0. Pero Lanús, sacó a relucir su fútbol nuevamente y se adelantó en busca de la igualdad. Con el ingreso de Romero y Camoranesi, el planteo se hizo más ofensivo y a los 24 llegó el empate. Pelletieri envió el centro al área, Regueiro cabeceó y la pelota pego en el palo; el rebote lo tomó Valeri, que se tomó su tiempo y con un remate de derecha puso el 1 a 1.


De nuevo parecía que Lanús se iba con los tres puntos. Porque Camoranesi manejaba la pelota por la derecha, porque Valeri seguía picante y Regueiro y Romero esperaban su oportunidad. Pero entonces, Santiago Hoyos (que volvía tras la expulsión ante River en la última fecha del Apertura 2010) se encargó de poner una piedra en el camino de Lanús. Aún amonestado, fue lejos del área a buscar a Estigarribia, cometió una infracción evidente y obligó a Baliño a expulsarlo. Como tantas otras veces. Y no sólo dejó a su equipo con diez hombres, sino que además obligó a Schurrer a sacar a Diego Valeri- se lo notaba cansado- para que ingrese Izquierdoz y rearmara la defensa.


Así, Lanús hipotecó su ambición ofensiva y se dedicó a aguantar. Newell´s tampoco generó demasiado, pero a tres minutos del final, Juan Manuel Cobelli encontró la pelota dentro de área después de varios rebotes y de zurda, puso el 2 a 1 final.


Como hace siete torneos, Lanús da un paso en falso en su segundo encuentro después de ganar en el debut. Esta vez, mereció algo más. Hizo mejor los deberes, mostró que su fútbol le dará rédito tarde o temprano. Volvió a carecer de peso ofensivo y en la defensa, tuvo el Hoyos de siempre.