sábado, 12 de marzo de 2011

Un empate con sabor a nada

Lanús no pudo levantar el nivel de juego tras la caída ante Banfield y empató 0 a 0 con Gimnasia de La Plata, que mereció algo más, en un encuentro sin brillo futbolístico. Mediando el primer tiempo Sergio Pezzotta pudo haber cobrado penal para los de Cappa tras una mano de Guido Pizarro dentro del área granate que interpretó como casual.

De movida una tarde lluviosa. Un campo de juego regular a causa de las precipitaciones. Dos equipos en situaciones y objetivos distintos, pero con algo en común: ideales futbolísticos confusos. Lanús venía de caer con Banfield, ni más ni menos que en el clásico, donde nuevamente no pudo pisar fuerte en el campo y crear ocasiones claras de gol, o al menos rematar de lejos. Por su parte, Gimnasia tiene un único y marcado objetivo para este Clausura 2011: salvarse por tercera vez del descenso al Nacional B.

Había promesa de buen partido, pero nunca se cumplió. Los primeros 11 minutos fueron pura y exclusivamente de fricción. Recién a los 21 llegó la primera situación de gol y fue de Gimnasia: Guillermo Barros Schelotto tocó para Hernán Encina, quién la devolvió creando una pared y habilitando entre los dos centrales granates al mellizo, que definió de cabeza y el balón se fue apenas afuera. A los 25 Fabián Rinaudo volvió a asustar a la gente de Lanús con una volea desde afuera del área que pasó junto al palo izquierdo de Mauricio Caranta.

Por el lado de Lanús, poco y nada: se vio desconcentrado al equipo de Gabriel Schurrer que seguía sin hacer pie y sólo inquietaba con débiles desbordes de Silvio Romero que terminaban en las manos de Gastón Sessa. Diego Valeri, el encargado de hacerse cargo de Lanús, anulado por Rinaudo. Mauro Camoranesi, lejos de mostrar y hacer valer su categoría, quedaba siempre lejos de los tibios intentos granates. Mario Regueiro, al igual que en la última fecha, era la única alternativa, pero tampoco era la tarde del uruguayo.

A los 30, tras un centro pasado de Barros Schelotto, Guido Pizarro tocó la pelota con su brazo derecho dentro del área pero Pezzotta la interpretó como acción casual.

En el complemento se vio menos que en la primera etapa. Gimnasia prefirió conservar el punto y retroceder algunos metros en el campo. De esta forma llegó la más clara del encuentro: A los 7 Camoranesi tomó el balón en mitad de cancha, entregó para Valeri, que de primera tocó para Regueiro. El uruguayo ingresó al área y remató fuerte. Se lució Gastón Sessa desviando el tiro al córner.

Precisamente en el momento que Lanús comenzaba a remontar, Gabriel Schurrer sorprendió a más de uno al sustituir a Valeri por Diego Lagos. La variante fue cuestionada por la gente que se acercó a La Fortaleza.

Se apagó definitivamente el partido y ninguno de los dos pudo gozar de un triunfo. Gimnasia estuvo un escalón por encima de Lanús, pero no pudo concretar las chances generadas. Por su parte, el Granate sigue sin encontrar un rumbo futbolístico que le permita volver a creer en la posibilidad de aspirar por un nuevo título.